Qué hacer cuando se come emocionalmente





Comer emocionalmente 😫hoy quiero hablar de esa hambre ansiosa que a veces nos ataca y nos mete en un trance de monstruo come galletas del que no salimos hasta que se acaba lo que está en el plato y que nos deja muchas veces un gran regalo -la culpa- la cual llega con preguntas como ¿por qué hice eso?, ¡ni lo disfrute! Arrgh! 😤.

Si te sientes identificado, no estás solo, me pasó hoy, me comí casi todos los hot cakes de manzana  sobrantes del desayuno, y mientras que pueden ser saludables, me los comí fríos y a mordidas mientras me servía un un vaso de agua.
A lo que voy es que no se trata de lo que comí sino de CÓMO lo hice. Cuando comencé a sentir culpa, comprendí que lo único que podía hacer era una investigación para entender mejor lo que había ocurrido, así que Alba Gadjed 🤓🔍se puso en acción y repasando mi día me di cuenta que ¡¡me había saltado una de mis comidas!! llegue a mi casa y se me olvido preparar el licuado que tomo después de yoga y entonces naturalmente iba a tener hambre pero por andar ocupada como que no era muy consciente de ella, así que cuando mi cuerpo vio comida cerca no lo pensó dos veces e instintivamente agarro esos hot cakes para comerlos rápida e impulsivamente porque lo importante para mi organismo era comer no importaba cómo o qué.

En psicología cognitiva este tipo de hambre emocional se conoce como situacional, lo que quiere decir que algo circunstancial la dispara, en este caso: saltarme una comida.

No quiero insinuar que cada vez que nos saltemos una comida el monstruo come galletas va hacer su aparición pero es algo probable, el cuerpo es una máquina de ritmos y si le cambias la jugada casi siempre tendrá una consecuencia. Es importante formar hábitos no sólo de # de comidas sino de horarios, puede ser complicado pero podría ser el primer paso para dejar de hacer comidas no deseadas.

Existen 4 tipos de hambre emocional y la psicología cognitiva cuenta con herramientas especificas para cada tipo, en mi detox de enero te las voy a compartir, así podrás identificar la(s) que presentas y trabajarlas ¡estoy muy emocionada! Ah, tmb ahí vendrá la receta d estos 🥞 y si, comemos eso en mi detox 😘no se trata de llenarnos de jugo sino de aprender y gozar…

Sin importar el tipo de hambre emocional, las razones subyacentes, lo que hayamos comido, hay tres cosas que puedes implementar siempre, que hacen una gran diferencia:

  • Escuchar: presta atención a lo que tu cuerpo te esta diciendo, puedes hacerte las preguntas ¿qué necesito?, si pudiera hacer lo que fuera en este momento ¿qué haría? y ¿por qué?… escucha lo que respondes, observa tus necesidades y busca maneras saludables de cubrirlas ¿quieres un apapacho? háblale a alguien apapachador, la dona, la galleta y las papitas solo crearan más necesidad de apapacho ya que no tienen la capacidad de apapacharnos… Si ya caíste en la tentación ¡no importa! igual escucha ¿qué dice tu cuerpo?…
  • Perdonar: No seas tan duro contigo mismo, todos caemos, todos tenemos antojos, nadie es perfecto… abrázate en este momento tan vulnerable, no te castigues, enfócate en el punto anterior: escucharte… lo que hiciste no tiene que ver con falta de voluntad o con estar fuera de control, hay algo detrás que quiere salir a la luz, dale la oportunidad, pero para esto es necesario dejar el juicio a un lado.
  • Transforma: ¿qué aprendiste? qué te dijo tu cuerpo que necesitaba, sea lo que sea, recuérdalo para que la próxima vez que sufras de un antojo similar puedas preguntarte ¿se trata de ….? y así puedas solucionar tu antojo, el verdadero, más fácilmente.

Espero que esta información te sea útil

- Alba


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