En espiral hacia el fondo…

Cuando te comenté de las consecuencias de mi dieta del 2006 decía que mis acciones habían tenido resultados de espanto pero no te dije cuales… hoy te voy a platicar la peor de las consecuencias, algo que nunca pensé me fuera a suceder, más porque soy psicóloga (y solemos tener esta idea (tonta) que somos inmunes a los trastornos mentales), más porque yo no me la creía, más porque fue inesperado y obviamente más porque no quería ver lo que me estaba sucediendo, estaba: deprimida.

Es un tema del que me cuesta escribir porque creo que es uno de mis secretos mejor guardados ja ja… pero fuera de eso, es un tema complicado, delicado y que cuando te pasa, no sabes ni cómo llegaste ahí y al igual que los demás no puedes establecer explicación lógica a lo que sientes, piensas… es una verdadera pesadilla, pero bueno sin más les cuento qué me sucedió a mi, lo que aprendí y lo que me funciono.

Bueno, era un bella y calurosa primavera yucateca, como todos los años con el cambio de clima venían y se iban unos dolores de cabeza, pero este año eran diferentes, eran MUY fuertes, me mareaba, veía luces, me arruinaban el día, para no hacerles el cuento largo: tenia migraña, herencia familiar, pero nunca antes me habían dado, era mi último semestre en la Universidad y la incertidumbre de lo que sucedería con mi vida me atacaba, soy una persona súper controladora y perfeccionista, pero esta vez  me sentía diferente, porque ya no tenia que hacer ALGO, ya no había paso siguiente, era tiempo de hacer lo que YO quisiera, de tomar las riendas de mi vida, pero, no tenia idea ni de lo que quería comer ese día menos de lo que quería hacer por el resto de mi vida. Este sentimiento cada día se volvía más fuerte: NO SÉ QUE QUIERO y con estos pensamientos mis dolores de cabeza también aumentaban; termine por ir al neurólogo y después de determinar que lo que tenia era una migraña con aura, me comento que estos padecimientos se exacerban con situaciones emocionales y a través de una muy buena entrevista médica, termine llorando y diciendo un montón de cosas que no sé de donde venían: me siento perdida, triste, nada vale la pena, me la paso durmiendo, a veces llega a visitarme mi novio en la noche y sigo en pijama, ya no voy al gym, voy manejando y me pongo a pensar sí la vida vale la pena (no ideación suicida pero definitivamente algo raro, un sentimiento de la vida no importa y da igual vivir o morir) y bueno saque todo lo que estaba sucediendo, cosas que no había reflexionado y mucho menos aceptado o dicho conscientemente … para no alargar la historia, una semana después estaba con mi tratamiento para la migraña y lexapro (medicamento para tratar trastornos de ansiedad y depresión).

Por fuera era complicado entender lo que sucedía, me iba bien en la Universidad (soy una nerd jaja), tenia un grupo de amigos increíble, una pareja amorosa y estable, mi relación con mis papás y el resto de mi familia estaba bien, hablaba (y lo sigo haciendo) con mis papás diario… ¿qué me sucedía? sí mi vida era “perfecta” ¿por qué  no podía disfrutarla? … Ahora me doy cuenta que me faltaba pasión, reconocer cuál era mi propósito en esta vida.

Los pongo en contexto, en esta época mi dieta era veggie chatarra jaja comía de todo siempre y cuando no viniera de un animal, esto es: coca  cola, papitas, pizza, hamburguesas, comida procesada, soya… uff y que decir de mi adicción al té arizona y el chai cream de starbucks… como ya les he dicho antes lo que comemos afecta lo que sentimos y pensamos. El consumo de azúcar aumenta el riesgo de padecer depresión, como dice Julia Ross, el azúcar es una droga también, una droga socialmente aceptada y sí me permiten agregar: ignorada, nadie la considera DROGA. Los picos constantes de insulina vienen acompañados de fatiga, irritabilidad, etc, para procesar el azúcar en el cuerpo se utiliza vitamina B, esta nos ayuda a mantener un estado de ánimo estable, una dieta baja en nutrientes provenientes de grasas y carbohidratos puede resultar en una depresión; yo no sólo llevaba una dieta alta en azúcar sino también baja en grasas (porque no quería engordar, la celulitis me traumaba y pensaba que comer grasa era equivalente a celulitis, cuando realmente azúcar= celulitis). Esto junto con pegado a mi predisposición familiar a padecer este tipo de trastornos y falta de propósito en la vida (espiritualidad) pff.. ¡¡DESASTRE!!

El medicamento pareció empeorar todo, te piden intentar motivarte y llevar tu rutina normal, literal no podía levantarme de la cama, mi novio seguía encontrándome en pijama a las 9 de la noche, cero motivada para hacer cualquier cosa, incluido salir a cenar… iba a hacer ejercicio y me daba taquicardia, me mareaba, NO PODÍA y mis doctores me decían que era mi imaginación, que necesitaba esforzarme más… y así estuve en el hoyo y cayendo en espiral hacia el fondo… no van a creer que fue lo que logro sacarme más pronto que tarde de este estado de miseria; mi novio quien había sido el que más me apoyaba, cuidaba, etc… un día me dijo: tienes que esforzarte porque ya no se que hacer, no se como estar contigo… jaja hoy me da risa recordarlo pero bueno, el caso es que a los pocos días ya  me bañaba, arreglaba y hasta hacia mi propósito preparar aunque sea unos simples sandwiches para la cena (hasta eso era un esfuerzo mayúsculo para mi, triste, pero cierto) y así poco a poco comencé a mejorar, ya era “funcional”… tenia energía pero seguía comiendo muy mal y sin un propósito real,  era como actuar, sin dirección, era un estar bien sin estarlo, lo platicaba con una amiga el otro día es como estar y no estar presente, quieres pero no puedes, tu mente, tu cuerpo, tu espíritu están quebrados y separados…

Hay una canción que me recuerda y retrata muy bien esa época de mi vida, se las comparto… pero básicamente habla de lo que experimenta una persona deprimida haciendo su mejor esfuerzo, confiando en los medicamentos y terapias pero que de alguna manera no termina todo de integrarse.

Pero bueno, entonces, ¿qué fue lo que realmente cambio todo a la dirección correcta? ahora sí que como por arte de magia, apareció un training de yoga en mi vida y digo como por magia ya que me entere gracias a un cartel que vi en una cafetería en el DF y el  training era en Mérida donde vivía en ese tiempo… ahí conocí a las personas más bellas, ahora si que mis hermanos del alma, todos grandes maestros de vida; nuestras guías y complices, dos hermosas chilenas que durante un mes nos llevaron al limite con practicas intensas y profundas incluyendo un ayuno del cual pueden enterarse al leer este post… esto para mi fue un cambio total, desde el re-aprender a respirar, confiar en mi (antes podía pararme de cabeza, caerme, levantarme y de pronto tenia un miedo profundo a intentar), amarme en lo bonito y en lo oscuro (¡gracias yoga nidra!) y conectar de nuevo conmigo y lo superior (gracias temazcales, ayuno, meditación, práctica…) y por supuesto logre cambiar mi relación con la comida (¡toda la basura fuera!)… en pocas semanas me sentía distinta, era un bienestar que no dependía de lo externo, lo de afuera simplemente existía pero no me afectaba, creo que de este sentimiento nace el nombre de mi ahora proyecto para ustedes: BIENESTAR CONSCIENTE, eso es lo que mejor describe esa sensación que quiero ayudar a mis clientes a encontrar, experimentar y vivir diariamente.

La yoga me ayudo a confiar, liberar cosas que tenia atoradas, hacerme más flexible no sólo física sino mentalmente; comer diferente me ayudo a limpiar mi cuerpo y restablecer mi salud, entender de manera empírica el efecto de la comida en mi organismo y mis pensamientos, me sentía como en un estado alterado de consciencia pero para bien jaja no como drogada como con los medicamentos, me sentia PRESENTE; de esta manera pude dejar las medicinas sin sufrir efectos secundarios o regresar a sentirme miserable, conocí gente amorosa con la que podía conectar de una manera especial, me hacían crecer y podía hablar netas con ellos sin ser juzgada, había encontrado a mi tribu jaja; finalmente un programa que me había llamado la atención pero había descartado porque lo veía imposible, sobretodo estando tan trastornada, loca y enferma regreso a mi mente y se hizo realidad: el health coaching training de IIN, esta es la ultima pieza que termino de transformar mi salud, entender de una manera más profunda lo que me había sucedido y porque la solución no la encontré en un medicamento sino en una serie de factores que conjuntamente formaron la “poción mágica” para la salud.

Yoguis en la playa

Es importante que sepas que claro que por supuesto que de pronto me siento triste o confundida la depresión no es algo que desaparece o que puedo pretender que ya es cosa del pasado, es una enfermedad y como todas puede llegar de nuevo, pero cuando tengo esos momentos, inmediatamente los reconozco y sigo algunos pasos:

1. Observo lo que esta sucediendo a mi alrededor (existe algo que me incomode, un problema, situación…)
2. Checo lo que estoy comiendo (qué nutrientes me pueden estar faltando, omegas, carbohidratos…)
3. Qué cosas de mi vida necesitan atención inmediata (mi familia, amigos, descanso, re enfocar mi energía…)
4. Amo el sentimiento, no intento eliminarlo y gastar mi energía en ello, entiendo que es un indicador y me siento agradecida, pero no dejo que me domine, lo observo y trabajo.
5. Y lo más importante ¡soy gentil conmigo!

La depresión es un problema multifactorial que requiere de un tratamiento integral, pero más allá de ir al neurólogo  psiquiatra y psicólogo debe comenzar con una atención integral de nosotros mismos, comprender y aceptar que es un problema que no reside sólo en la falta de neurotransmisores y que se puede solucionar con un medicamento, la solución real no esta en el exterior ni depende de que el doctor te de la dosis o combinación correcta de antidepresivos, la respuesta esta dentro de nosotros, las respuestas siempre las tenemos nosotros, hay que confiar y trabajar para entendernos.

**Quiero aclarar que esto no es un consejo médico, tampoco es una invitación a dejar de tomar medicamentos prescritos por tu doctor. Esta es mi experiencia y reflexión sobre lo que me toco vivir**

Un último punto que quiero aclarar es que una persona que sufre de depresión tampoco se ve fatal todo el tiempo, como en todo hay días buenos, regulares y malos, es importante entender esta parte ya que luego podemos tomar estas actitudes como que la persona esta fingiendo, que no es tan grave o es pasajero y eso va tanto para los que estamos afuera “juzgando” como para la persona con estos sentimientos, muchas veces creemos tener el control pero en realidad ya lo perdimos hace mucho tiempo, es importante pedir ayuda. Les dejo una foto de cuando estaba deprimida, así como tenia mis días de pijama 24 horas también tenia días “buenos”

 

Agradezco a la vida por este viaje que sí en definitivo fue en espiral hacia el fondo y muuuuy fondo pero al final llego a mi alma y corazón y me transformo…

- Alba


9 Comments

  1. No sabes como me sirvio leer esto que acabas de poner, es bueno saber que no soy la unica que lucha con esos dias malos o muy malos pero que tambien tiene dias buenos, justo estoy pasando por un

    Comment by S — March 6, 2013 @ 5:17 pm

  2. momento asi ahora, y entiendo perfecto lo duro que puede ser, aunque el hecho de leer tu experiencia aunque ya sea de hace mucho tiempo me hizo sentir acompanada… Gracias por compartir!

    Comment by S — March 6, 2013 @ 5:19 pm

  3. Me da gusto que mi experiencia te haya ayudado a sentirte mejor, lo que necesites no dudes en escribirme! Saludos

    Comment by Alba — March 7, 2013 @ 1:03 pm

  4. Súper interesante leer tu experiencia, gracias por compartirla. Cada día reflexiono más sobre lo que como, aunque a veces caigo en la tentación, pero mucho más conciente que antes. Saludos!

    Comment by Mayté Meléndez — March 10, 2013 @ 10:36 am

  5. Las tentaciones de pronto tenemos que permitírnoslas y es parte también de mantener un equilibrio pero la consciencia que mencionas eso es lo importante 🙂

    Comment by Alba — March 14, 2013 @ 10:21 am

  6. Muy interesante. Yo también estuve deprimida en la adolescencia aunque no fui diagnósticada ni tuve ningún tratamiento pero me sentía así como dices… Por suerte luego fue cambiando todo aunque aún no me sentía perfecta. Ya no me sentía deprimida en el pleno sentido de la palabra pero vinieron a mi vida problemas con la comida, trastorno por atracón, etc. Al final gracias a Internet fue que empecé a descubrir otros modos de vida y a ver cómo nuestros pensamientos pueden influir en lo que sentimos y lo que hacemos y cómo nosotros SÍ somos responsables de eso, no podemos esperar que venga alguien de fuera a solucionarnos la vida, que era lo que yo solía esperar antes.. .que el bajar de peso, el encontrar el amor, el hacer más amigos etc fuera a darme la felicidad.
    Gracias por abrirte a nosotros 🙂

    Comment by Lentes Rosas — April 27, 2013 @ 1:21 pm

  7. Gracias por compartir, definitivamente lo que mencionas de tomar las riendas de nuestra salud, cambia todo 🙂

    Comment by Alba — April 29, 2013 @ 10:35 am

  8. Hola Alba, muchísimas gracias por compartir tu experiencia, se que no es fácil a veces hablar de esto y me encantó tu manera de describir la depresión “es como estar y no estar presente, quieres pero no puedes, tu mente, tu cuerpo, tu espíritu están quebrados y separados…”, en mis peores días yo me sentía sin la menor esperanza y eso creo me rompía más el corazón que la depresión misma. El año pasado y parte de este fue mi espiral hacia el fondo muuuyy hacia el fondo, entre febrero y marzo fueron mis meses de recuperación y salir del hoyo y fue un cambio muy importante para mi, como dices, te sientes diferente y sabes que algo dentro de ti cambia, no sólo es un día bueno aunque al día siguiente otra vez te vengas para abajo. En mi caso también mi salud y mi estabilidad emocional han sufrido mucho las consecuencias de esta depresión, me da insomnio durísimo (aunque en general soy mas activa de noche y me cuesta trabajo carburar en las mañanas), estaba en pijama 24 horas y no me importaba arreglarme, comía pésimo veggie chatarra (soy vegetariana desde hace 3 años) y me daban ganas de dormir para evadir la realidad cuando todo empezaba a salir mal. Cuando tuve mi mes de recuperación como lo llamo yo, empece a recuperar la salud, la felicidad, literalmente las ganas de vivir y volví a sentirme yo (cuando estaba mal pensaba que era una sombra de lo que solía ser y que me sentía y veía como piltrafa). Fueron muchos factores los que me llevaron a esta recuperación, rodearme de gente increíble e inspiradora, empece a hacer mucho ejercicio y comer bien y cuando alguien a quien yo quería mucho no me valoró, en realidad fue la chispa que me ayudó a recuperar mi autoestima y aprender a quererme muchísimo, en ese mes deje de ser, verme y sentirme como piltrafa. Por eso ahora parte de seguir mi plan de recuperación es hacer yoga todos los días que fue lo que me curó el insomnio, quiero empezar un cambio de vida vegano y limpio (el próximo viernes quiero ir a verte!) ya que mi cuerpo resiente muchísimo cuando como mal y darme mi tiempo para seguir sanando de adentro para afuera. Mil gracias por compartir de nuevo, siempre ayuda saber que no estamos solos atravesando por esta enfermedad. Espero poder ir a verte la próxima semana, saludos

    Comment by S — May 10, 2013 @ 2:58 am

  9. Hola!!

    Gracias por compartir, te entiendo perfecto y me da gusto que hayas encontrado el apoyo que necesitabas para recuperarte, definitivamente la yoga es una cosa maravillosa ¿no crees? un abrazo…

    Comment by Alba — May 12, 2013 @ 4:54 pm

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